Daniel Rossi propone un ‘NUNCA ḾS’ de la corrupción: «El video de Kueider demuestra la complicidad del Procurador GarcÍ­a ante las mafias»

Domingo Daniel Rossi denuncia cómo las redes de corrupción se han consolidado en Entre RÍ­os, señala la inoperancia de los organismos de control y llama a un ‘NUNCA ḾS’ de la corrupción institucionalizada.

1. ¿Qué revela el video de Kueider sobre la realidad institucional de Entre RÍ­os?

DR: El video de Kueider muestra de manera innegable lo que siempre sospechamos: un manejo impune de recursos dentro de la Casa de Gobierno. Muestra a altos funcionarios manipulando grandes cantidades de dinero en efectivo, con pleno conocimiento de las instituciones que deberÍ­an haber actuado. El Tribunal de Cuentas, la Procuración General y otros organismos de control fallaron por completo. En lugar de investigar, archivaron las causas. En lugar de garantizar transparencia, protegieron a los responsables. Este video deja claro que la corrupción en Entre RÍ­os no es un accidente, sino un sistema cuidadosamente diseñado.

2. ¿Qué rol han jugado los medios de comunicación en este entramado?

Muchos medios de comunicación, especialmente los afines a la pauta oficial, han contribuido al encubrimiento de estos hechos. Reciben pautas millonarias y, a cambio, no solo callan, sino que también desvÍ­an la atención hacia temas irrelevantes. Análisis, bajo la dirección de Daniel Enz, ha sido uno de estos medios. Su silencio o minimización de las irregularidades demuestra cómo la maquinaria mediática opera en complicidad con el poder polÍ­tico. En vez de investigar, se convierten en escudos que protegen a los responsables y perpetúan el sistema.

3. ¿Cómo explica la inacción del Tribunal de Cuentas y otros organismos de control?

El Tribunal de Cuentas y otros organismos simplemente no han funcionado. Estos entes están destinados a garantizar el uso correcto de los recursos públicos, pero en Entre RÍ­os no cumplen esa función. En cada caja, en cada organismo, se repite el mismo patrón: contrataciones irregulares, manejo opaco de fondos, desvÍ­o de recursos. La designación de Diego Lara como presidente del Tribunal de Cuentas fue una clara señal de que habÍ­a mucho que tapar. Lara, que ya habÍ­a sido denunciado como legislador por cobrar contratos de empleados, terminó en un lugar donde deberÍ­a haber control y transparencia. Nada de esto es accidental: las causas contra figuras como él quedan archivadas o no generan actividad judicial alguna, porque se protege a quienes están alineados con el poder de turno.

4. ¿Qué impacto ha tenido esta corrupción en las cajas provinciales?

La corrupción ha dejado un impacto devastador. IOSPER, IAFAS, Sidecreer, el Instituto del Seguro y otras entidades que deberÍ­an estar al servicio del pueblo han sido saqueadas durante años. En cada una de estas cajas se han encontrado irregularidades, contratos truchos, y desfalcos que han afectado directamente a los entrerrianos. Cuando los recursos son desviados para mantener a una elite corrupta, los ciudadanos son los que pagan el precio: peores servicios, menos obras públicas y un deterioro generalizado de las instituciones.

5. ¿Por qué es necesario un quiebre, un ‘NUNCA ḾS’ a la corrupción en Entre RÍ­os?

Entre RÍ­os necesita un punto de inflexión, un momento en el que la sociedad diga “basta”. No podemos seguir aceptando un sistema donde no funcionan ni los organismos de control ni la justicia. Este es el momento para un ‘NUNCA ḾS’ de la corrupción. Cada caja saqueada, cada denuncia ignorada y cada institución comprometida debe servir como una lección para construir un futuro diferente. Este no es solo un llamado a la justicia, es un llamado a la dignidad colectiva de los entrerrianos.

6. ¿Qué papel deberÍ­a jugar el Consejo de la Magistratura en la selección de jueces y fiscales?

El Consejo de la Magistratura deberÍ­a ser un garante de la transparencia y del mérito en la selección de jueces y fiscales. Sin embargo, en su configuración actual, está compuesto por los mismos actores polÍ­ticos y judiciales que deben ser controlados. Las organizaciones civiles que participan no son representativas y su selección no es clara. En vez de reflejar pluralidad, terminan siendo sellos de goma al servicio del poder. Este Consejo necesita una reforma profunda para que sus decisiones respondan a los intereses de la ciudadanÍ­a y no a los de los grupos de poder.

7. ¿Qué cambios estructurales se necesitan para garantizar la independencia del poder judicial?

La independencia del poder judicial solo puede garantizarse con una reforma real. Esto implica que las designaciones de jueces y fiscales sean completamente transparentes, con concursos públicos y criterios basados en el mérito, no en el padrinazgo polÍ­tico. Además, es necesario que los mandatos tengan lÍ­mites y sean evaluados periódicamente por la ciudadanÍ­a. Solo asÍ­ se puede romper la relación de dependencia que mantiene a jueces y fiscales atados a los intereses del poder de turno.

8. ¿Qué implica una reforma constitucional en Entre RÍ­os?

Una reforma constitucional serÍ­a la base para reestructurar las instituciones provinciales. Esto incluye establecer una legislatura unicameral, diseñar mecanismos de control ciudadano más efectivos y transparentes, y garantizar que los jueces y fiscales sean seleccionados de manera justa y periódicamente evaluados. La reforma no es solo una cuestión técnica, es un cambio cultural e institucional que busca recuperar la confianza pública y establecer un sistema donde la corrupción no tenga lugar.

9. ¿Qué papel deberÍ­a jugar la ciudadanÍ­a en este proceso de transformación?

La ciudadanÍ­a tiene que ser protagonista. No podemos esperar que el cambio venga de quienes están cómodos en el sistema actual. Los entrerrianos deben exigir transparencia, justicia y reformas. Este es un momento decisivo: si la gente se mantiene activa y vigilante, será posible presionar para que se implementen cambios reales. La transformación de las instituciones no ocurrirá sin una ciudadanÍ­a comprometida que haga oÍ­r su voz y exija rendición de cuentas.

10. ¿Cómo deberÍ­a comenzar el camino hacia un futuro sin corrupción?

El primer paso es reconocer que el sistema actual ha fracasado. Las instituciones deben abrirse al escrutinio público, los organismos de control tienen que funcionar y la justicia tiene que actuar con independencia. Pero más allá de eso, es necesario un compromiso colectivo. Este no puede ser solo un esfuerzo de unos pocos; tiene que ser una lucha de toda la sociedad. La corrupción no puede ser tolerada como algo “normal”. Solo cuando todos los actores –ciudadanÍ­a, medios, organismos de control y justicia– trabajen juntos, podremos construir un Entre RÍ­os donde las instituciones sirvan realmente a la gente y no a las mafias.

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