"No usurpamos, compramos": Vecinos del loteo Villa Adela reclaman la luz tras 12 años de estancamiento político y burocrático

Unas 20 familias del predio ubicado entre Tropas y Ayacucho exigen la aprobación final de la mensura y la asignación de nombres a las calles, condición clave para la llegada de los servicios básicos. Tras protestas con quema de neumáticos, piden audiencia con el intendente Mauricio Davico, mientras reconocen que la actual gestión fue la única en ingresar máquinas para hacer transitables las arterias.

El reclamo por el acceso a servicios esenciales en el loteo denominado "Villa Adela" —en el cuadrante delimitado por las calles Tropas y Ayacucho— volvió a escalar en los últimos días tras una protesta vecinal con quema de neumáticos. Lo que comenzó en 2014 como una compra de terrenos de buena fe por parte de familias trabajadoras, se transformó en una laberinto administrativo que ya atraviesa más de 12 años y tres gestiones municipales sin una resolución de fondo.

Claudio Guidoni, uno de los referentes del barrio, expuso las penurias cotidianas de las más de 20 familias que residen en el lugar. "Nosotros no usurpamos las tierras, las compramos con todos los ahorritos. Somos todos trabajadores, no hay especuladores acá", remarcó, diferenciando la situación de otros asentamientos o tomas de tierras.

Una traba histórica y un expediente firmado a última hora

El conflicto se remonta a 2014, cuando los vecinos adquirieron parcelas de una chacra privada tras contar con el aval técnico de un profesional agrimensor. Mientras que los compradores con frente directo a la calle Tropas pudieron mensurar, escriturar y acceder a los servicios de red, las parcelas internas quedaron entrampadas en sucesivos cambios de ordenanzas municipales sobre loteos y exigencias de infraestructura.

A lo largo de más de una década pasaron diferentes gestiones municipales y decenas de concejales sin ofrecer soluciones operativas. Recién en septiembre de 2023 —en las semanas finales de la segunda gestión de Martín Piaggio y cuando un cambio de signo político era inminente—, el ex Secretario de Hábitat, a cargo del Ing. Ricardo Delvecchio, rubricó la resolución del Expediente N° 01-004612-2022. En dicho documento se formalizó un acuerdo con el vecino lindero Telmo Martínez para ceder una franja de terreno y garantizar la apertura de la calle pública de ingreso y egreso.

Sin embargo, ese dictamen de fin de mandato no llegó a completar el circuito administrativo ni a recibir la aprobación final del Concejo Deliberante, dejando la habilitación en un limbo burocrático justo al momento de la transición de gobierno.

Maquinaria municipal en el barro, pero la luz sigue congelada

A diferencia de años anteriores donde las respuestas eran solo administrativas, la actual gestión municipal dio una primera respuesta territorial concreta: maquinaria de Obras Públicas, bajo la coordinación del funcionario Benito “Cacho” Bacigalupo, ingresó al predio para abovedar, perfilar y arreglar las calles que estaban intransitables. "Parecía el impenetrable del Chaco", graficaron vecinos como Sol Rodríguez y Beatriz Soria, quienes expresaron públicamente su agradecimiento por la mejora en la transitabilidad física.

No obstante, el problema de fondo persiste. La falta de aprobación formal de la mensura y la ausencia de una ordenanza municipal que le ponga nombre a las calles mantiene congelada la intervención de la empresa prestadora de energía eléctrica, que exige la delimitación oficial de la vía pública para colocar los pilares y tender las líneas.

Vivir a oscuras y dependientes de la solidaridad

Esta parálisis condena a los habitantes a depender de la ayuda de vecinos que les extienden cables de manera provisoria, generando colapsos permanentes en el suministro. "El verano pasado la pasaron re mal. Hay personas mayores que no podían prender un ventilador porque saltaba la luz. Una vecina me decía que salir de su casa de noche es meterse en una boca de lobo, no se ve absolutamente nada", relató Guidoni.

El contraste resulta descorazonador para las familias cuando observan que las redes de agua, cloaca y electricidad de alta tensión pasan a apenas 50 metros sobre la arteria principal.

El pedido de audiencia con Davico

Tras intentar en vano reunirse con el intendente Mauricio Davico en el Palacio Municipal, los vecinos decidieron manifestarse públicamente para visibilizar el reclamo y solicitar que se retome el expediente heredado para darle tratamiento legislativo.

"Le mandamos una nota al Intendente para que le dé seguimiento a ese expediente que dio vueltas a lo último. Necesitamos que habiliten los nombres de las calles para que entren los servicios. Si el Municipio ha asistido a otros sectores (Las Ramas y Los Espinillos ejemplificó), pedimos que también se nos ayude a nosotros, que compramos de buena fe y estamos dentro del ejido urbano", concluyó Guidoni.



Autor:Javier Vilaboa

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