Urgencia en Gualeguaychú: El hogar “Dulce Compañía” debe desalojar y busca un nuevo espacio para sus 18 residentes

La profesional gerontológica Nerina Rodríguez atraviesa una situación límite ante el vencimiento del contrato de alquiler del inmueble que alberga a 18 adultos mayores. El desafío: encontrar una propiedad amplia en una ciudad donde el estigma hacia los geriátricos dificulta el acceso a un techo.

Cerca de la costanera de Gualeguaychú, sobre calle Luis N. Palma 95, funciona "Dulce Compañía", un espacio que ha trascendido la definición de hogar de ancianos para convertirse en una verdadera familia. Sin embargo, su continuidad pende de un hilo: Nerina Rodríguez, su propietaria y profesional gerontológica, ha recibido la notificación de desalojo inminente tras el vencimiento de su contrato de alquiler. La fecha límite es el 28 de este mes, y la incertidumbre sobre el futuro de sus 18 residentes es absoluta.

 

Una labor con propósito social

Nerina (37 años) no llegó a este camino por casualidad. Auxiliar de enfermería con casi dos décadas de experiencia, decidió emprender este proyecto tras vivir experiencias negativas en residencias privadas con su propia madre. "No me gustó el trato ni la forma en que la tenían", relata, explicando cómo su motivación principal fue crear un espacio donde la dignidad y el afecto fueran la prioridad.

Hoy, "Dulce Compañía" no solo brinda cuidado a personas mayores, sino que cumple una función social crítica: alberga a 18 residentes, seis de los cuales llegaron al lugar tras estar en situación de calle. "Por humanidad propia, y al ver la edad de ellos y que no tienen familiares, decidí darles un techo, un espacio y la comida todos los días", cuenta Nerina. El equipo de trabajo se completa con nueve cuidadoras especializadas, cuya fuente laboral también está en riesgo.

 

La barrera de encontrar un nuevo hogar

La búsqueda de una nueva propiedad se ha convertido en una odisea. Nerina ha recorrido inmobiliarias y particulares, pero se enfrenta a una pared constante: el prejuicio. "Cuando le decís al propietario que es para una residencia o un geriátrico, enseguida te ponen pautas que no. Nos terminan informando que no aceptan", explica la emprendedora.

A pesar de contar con la solvencia para afrontar un alquiler —incluso habiendo ahorrado para posibles aumentos—, la negativa de los dueños de inmuebles es sistemática. Esta situación la ha llevado a considerar la necesidad de comprar una casa, un objetivo ambicioso pero, ante la falta de alternativas, se presenta como la única vía para evitar que sus residentes vuelvan a la calle y sus empleadas pierdan su fuente de ingresos.

 

Un llamado a la comunidad

Nerina insiste en que no busca subsidios a fondo perdido, sino soluciones concretas. Su prioridad es conseguir una casa amplia para alquilar que le permita trasladar a sus residentes sin interrumpir la calidad del servicio. "Lo único que consigo y que se da es para la venta. Si alguien tiene una casa amplia y me dice 'te la alquilo', vamos, negociamos y mi tranquilidad vuelve", afirma.

La situación es desesperante y los tiempos corren. La mudanza implica trasladar a personas mayores que, en muchos casos, consideran este lugar su hogar desde hace tres años.

¿Cómo ayudar? Para quienes tengan información sobre propiedades aptas para alquilar en Gualeguaychú, o deseen contactarse con Nerina Rodríguez para colaborar o brindar asesoramiento, el canal de comunicación directo es:

  • Teléfono de contacto: 3446 317208


Autor: JAVIER VILABOA

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