La tensión política en Bolivia volvió a exponer la fractura entre el oficialismo y el sector ligado a Evo Morales, en medio de denuncias de desestabilización y una economía en crisis. Ante ese escenario, el canciller Fernando Aramayo defendió el cambio de rumbo del gobierno y pidió dejar atrás las viejas lógicas ideológicas. Leer más
