Alerta por "mulas digitales": el violento apriete y escrache a un vecino de Urdinarrain tras una "errónea" transferencia

Daniel Schmer, productor de seguros local, detectó la maniobra a tiempo, recurrió a la justicia y al Banco Nación para la reversión del dinero y evitó caer en la trampa. Los estafadores apelaron al hostigamiento en redes sociales y amenazas con el fin de utilizar su cuenta como nexo para lavar dinero fraudulento.

Una peligrosa modalidad delictiva viene creciendo con fuerza en la región, aprovechando los fines de semana —cuando las entidades bancarias permanecen cerradas—, la inmediatez de las billeteras virtuales y el miedo de las víctimas. Se trata de la utilización involuntaria de cuentas bancarias de terceros como "mulas digitales" para hacer circular dinero de origen ilícito mediante técnicas de coacción, hostigamiento y escraches virtuales.

Un caso reciente afectó directamente a Daniel Schmer, reconocido productor de seguros de Urdinarrain, quien relató la angustiante experiencia tras recibir un crédito no reconocido en su cuenta bancaria por un monto de $500.000 el pasado fin de semana.

 

La trampa del fin de semana y la sospechosa tercera cuenta

El episodio comenzó un sábado por la tarde cuando Schmer recibió el llamado de un número desconocido con voz de un joven asegurando que se habían equivocado de destinatario en una transferencia. "Le dije que iba a corroborar y que el lunes a primera hora me presentaría personalmente en el Banco Nación de Urdinarrain para que la entidad haga la reversión formal. No tenía intención de quedarme con dinero ajeno, pero quería hacer el trámite formal para no quedar en el medio de nada", explicó.

Al verificar su aplicación bancaria, constató que la acreditación de $500.000 se había concretado cerca del mediodía. Sin embargo, un detalle encendió todas las alarmas: los involucrados le exigían que no devolviera la plata a la cuenta de origen, sino que la enviara a un CBU de un tercero.

"Ahí sospeché que algo raro había. Si vos transferís por error a alguien, lo lógico es pedir que te lo devuelvan a vos, no que lo manden a un CBU de otra persona. Además, quien llamaba era un chico joven y en el CUIT de la transferencia figuraba una persona de 63 años", detalló el comerciante.

Aprietes, fotos de la oficina y escraches en redes

Cumpliendo con su promesa, el lunes a primera hora Schmer se presentó en la sucursal local del Banco Nación para tramitar la reversión oficial y resguardar su cuenta. Pese a ello, pasado el mediodía comenzó a recibir un asedio simultáneo desde múltiples líneas telefónicas con prefijos de Río Negro, Chubut y Mendoza.

Ante la negativa de mover el dinero de forma manual, la presión escaló a amenazas directas de violencia física y escraches virtuales. Los delincuentes tomaron imágenes de la oficina comercial de Schmer y publicaron acusaciones falsas en un grupo de compra-venta de Urdinarrain que reúne a más de 10.000 miembros.

"El nivel de agresión y hostigamiento fue terrible. Te tocan la honorabilidad y el buen nombre por algo que no hiciste. Por suerte, el administrador del grupo borró la publicación rápidamente al darse cuenta de que era una maniobra mala leche", señaló.

Denuncia policial y resolución bancaria

Ante la gravedad del hostigamiento, Schmer radicó la denuncia formal ante la Comisaría de Urdinarrain, aportando capturas de pantalla de los mensajes, llamadas e imágenes. El trámite quedó a cargo de los oficiales y del comisario Gustavo Cuauhtémoc, dándose intervención a la fiscalía de turno.

Finalmente, el día miércoles la reversión del dinero quedó formalizada por las vías institucionales correspondientes. Según trascendió, el propio Banco del Chubut había emitido alertas circulares a través del Banco Central (BCRA) sobre maniobras fraudulentas detectadas durante ese mismo fin de semana.

"Es una modalidad donde usan días donde los bancos no funcionan para generar desesperación y que la gente actúe rápido sin pensar. Terminan usando las cuentas para hacer saltar la plata robada de un lugar a otro y despistar a la justicia", concluyó Schmer, instando a la comunidad a no realizar transferencias a desconocidos y acudir siempre a la vía bancaria y policial.

 

COMO ACTUAR. El protocolo de 3 pasos: 

"Atención en los comercios y en las casas. Ocurrió acá en Urdinarrain. Le acreditaron medio millón de pesos un sábado 'por error', pero al momento de devolverlo le dieron un CBU distinto. Ante su negativa de ser usado como 'puente' para una estafa, vinieron las amenazas y un escrache con fotos de su oficina en grupos de compraventa locales.

  1. No devolver a CBU de terceros.
  2. Exigir la 'reversión de transferencia' oficial en el banco.
  3. Hacer captura de todo, bloquear y hacer la denuncia policial.


Autor:Javier Vilaboa

Comentarios

Comentar artículo