La emprendedora Paola Fernández repasó el paso de la marca local por el evento internacional realizado en Costa Salguero. Tras obtener el reconocimiento por la categoría "Mejor Dulce de Leche", destacó la calidad de los insumos locales, el impacto comercial del evento y agradeció el masivo apoyo de la comunidad ante un delicado momento de salud familiar.
El Campeonato Mundial del Alfajor 2026 dejó una marca imborrable para el emprendimiento local Carpa Azul. Su propietaria, Paola Fernández, compartió los detalles de la participación de la firma en la competencia realizada por segundo año consecutivo en el predio de Costa Salguero, donde lograron quedarse con una de las distinciones más codiciadas del certamen.
Acompañada por su equipo de trabajo, Paola viajó a Buenos Aires con una meta comercial clara: amortizar los costos de inversión del stand. Sin embargo, la devolución del jurado superó las expectativas. "Nos fuimos con la perspectiva de la venta, la meta era saldar la deuda del puesto. Cuando ganamos, salieron todas las emociones juntas", expresó Fernández durante la entrevista.
Un veredicto a ciegas entre más de 500 muestras
El certamen reunió a más de 100 expositores y recibió por encima de 500 muestras para evaluación profesional. La cata se realizó bajo la modalidad a ciegas, donde el jurado califica el producto sin conocer la marca ni la procedencia. Carpa Azul postuló tres variedades en la categoría de Dulce de Leche: el alfajor de coco, el de nuez pecán blanco y el de dulce de leche con mantecol.
Finalmente, la medalla llegó de la mano de su versión de coco. "Para mí el de coco es el más rico que existe. El jurado no evalúa solo el dulce de leche por separado, sino la combinación final con la galletita y el baño. Es la ingeniería del alfajor", detalló Paola. Asimismo, resaltó que el insumo principal proviene de un emprendimiento pyme con leche delactosada que utilizan desde hace ocho años, lo que representó también un reconocimiento a su cadena de proveedores.
Ventas, presencia de marca y registro oficial
El balance ferial resultó favorable a pesar del contexto económico. La emprendedora valoró las facilidades otorgadas por la organización —encabezada por Juan Soria y Juan Cerdela— para asegurar su lugar y destacó que la menor cantidad de puestos respecto a la edición previa benefició la rotación de ventas directas al público. Además, subrayó la visibilidad generada por la cobertura de medios nacionales y canales de streaming.
A las novedades del torneo se le sumó otro hito estratégico: tras cuatro años de gestiones administrativas y disputas de marca con una firma láctea, confirmaron la homologación oficial del registro de la firma Carpa Azul.
El agradecimiento a la comunidad y el presente en Urquiza 70
Durante el diálogo, Fernández abrió su corazón sobre el difícil trance familiar y de salud que atraviesan junto a su pareja, Claudio, relacionado con intervenciones quirúrgicas y estudios médicos en curso. Ante esa situación, destacó el rol de la solidaridad vecinal para afrontar los costos médicos. "A los 10 o 15 días de la campaña se llegó al dinero necesario para la operación. No tiene precio, es una comunidad. El premio fue un mimo y un desahogo", afirmó.
En paralelo, el espacio de Carpa Azul en Urquiza 70 continúa consolidándose como punto de encuentro turístico, educativo y social. El local recibe constantemente excursiones escolares y contingentes de la región a quienes ofrecen charlas gratuitas sobre producción local y patrimonio de la zona.
"Es un lugar sin tiempo. Quien viene puede tomar mate, trabajar online, los chicos tienen su espacio con juegos y la gente grande cuenta con juegos de mesa. Queríamos transmitir que se puede empezar de cero y crecer", concluyó.
