Quiero informar una situación que considero importante poner en conocimiento de nuestra comunidad.
En los últimos días intervino el SENASA respecto de una palmera ubicada en un inmueble de mi familia, en Urdinarrain, ante la sospecha de que pudiera estar afectada por el denominado Picudo Rojo de las Palmeras (Rhynchophorus ferrugineus).
La palmera comenzó a presentar signos de deterioro hacia fines de 2025. En aquel momento desconocíamos cuál podía ser la causa. Meses después, durante un viaje a Uruguay, conocimos los graves efectos que esta plaga estaba provocando en ese país y, al observar palmeras afectadas, comenzamos a advertir similitudes con lo que estaba ocurriendo con nuestro ejemplar.
No teníamos conocimientos técnicos que nos permitieran determinar de qué se trataba, ni sabíamos que existía en nuestro país una alerta fitosanitaria específica sobre esta plaga.
El 19 de agosto de 2026, al conocerse públicamente la detección del primer caso confirmado en Entre Ríos, en cercanías de Colonia Elía, y al tomar conocimiento de que ante una posible sospecha correspondía dar aviso al SENASA, ese mismo día nos comunicamos con el organismo y enviamos fotografías de la palmera. Al día siguiente reiteramos telefónicamente la comunicación y volvimos a proporcionar la información solicitada.
Hoy se hizo presente el Ing. Daniel Sánchez, quien inspeccionó el ejemplar, actualmente en un estado de deterioro muy avanzado y prácticamente muerto, y nos informó que personal del Municipio de Urdinarrain procederá a retirarlo, adoptando las medidas correspondientes ante la sospecha existente.
Desde nuestra primera comunicación hemos quedado a plena disposición del SENASA y de las autoridades municipales para colaborar y permitir que cualquier intervención se realice conforme a las indicaciones técnicas correspondientes.
A raíz de esta situación conocimos también la existencia de la Resolución SENASA Nº 1218/2024, vigente desde octubre de 2024, mediante la cual se declaró una alerta fitosanitaria por Picudo Rojo en todo el territorio nacional. La norma establece que, ante la presencia de síntomas o daños sospechosos, debe darse aviso inmediato al SENASA con el objetivo de permitir una detección temprana y evitar la propagación de la plaga.
La resolución advertía especialmente sobre la presencia y expansión del Picudo Rojo en Uruguay y convocaba a las provincias y municipios a desarrollar acciones de prevención y control.
Una reflexión necesaria
Nuestra propia experiencia demuestra que la prevención no depende solamente de que exista una resolución o un protocolo. La información tiene que llegar efectivamente a la comunidad.
Nosotros mismos convivimos durante meses con una palmera deteriorada sin saber que desde 2024 existía una alerta fitosanitaria nacional y, fundamentalmente, sin saber que ante una simple sospecha correspondía comunicarse con el SENASA.
Si esto nos ocurrió a nosotros, es razonable preguntarnos cuántos vecinos de Urdinarrain pueden encontrarse actualmente en una situación similar.
Por eso, como concejala, considero necesario conocer qué acciones de información, prevención y difusión se realizaron en nuestra ciudad desde la declaración de la alerta fitosanitaria en 2024, particularmente desde las áreas municipales vinculadas al ambiente y al arbolado, y qué medidas se implementarán a partir de ahora ante la posible llegada de esta plaga.
No se trata de buscar culpables. Se trata de que la información llegue a tiempo.
Los vecinos necesitamos saber cómo reconocer los síntomas, qué hacer frente a una palmera sospechosa, qué prácticas debemos evitar y a qué organismo debemos recurrir.
Mientras no exista confirmación técnica, corresponde hablar de un caso sospechoso. Ante cualquier palmera que presente síntomas compatibles, es importante no podarla, no trasladarla ni manipularla, y comunicar de inmediato la situación al SENASA para que indique el procedimiento correspondiente.
